Historia y sociedad.
El imperio inca, también conocido como Imperio incaico, fue fundado en el año 1438 en el valle del río Urubamba; sin embargo, sus primeros habitantes fundaron la ciudad de Cuzco en el año 1200. El imperio se localizaba en Perú, antigua región de Cuzco. Fue el imperio geográficamente más extenso de la América precolombina llegando a alcanzar los 2,5 millones de Kilómetros cuadrados.
Veamos algunas de sus características:
Gobierno centralizado: El Imperio estaba gobernado por un Sapa Inca, considerado el líder absoluto, descendiente directo del sol, y cuya autoridad era incuestionable. Este título era hereditario y la sucesión se realizaba en función de la línea directa de descendencia.

Administración: El territorio estaba dividido en cuatro suyos (regiones): Chinchaysuyu, Antisuyu, Collasuyu y Cuntisuyu, y cada uno de ellos era gobernado por un Apu (gobernador) que respondía directamente al Sapa Inca.
Sistema de trabajo y organización: En la sociedad incaica, la base económica era la agricultura, y los pueblos tenían que contribuir al mita, un sistema de trabajo forzoso para la construcción de obras públicas o el servicio militar. La distribución de recursos se realizaba a través del ayllu, una forma de organización comunal.
Religión: Los incas eran politeístas, con el Inti (Dios Sol) como la deidad principal. Su religión estaba profundamente relacionada con la naturaleza, el sol, la luna y las montañas, que eran consideradas sagradas.

Cultura: La cultura inca fue rica en expresiones artísticas, como la cerámica, el textil y la orfebrería, con un alto nivel de destreza en la producción de textiles de alpaca y en el trabajo de metales como el oro y la plata.

Esto es lo que más caracterizaba a esta increíble sociedad, próximamente veremos cosas muy interesantes a cerca de ella.


