En torno a las 12 de la mañana del miércoles, 23 de abril de 2025, una vez finalizada la primera tanda de cuatro pruebas de los Juegos Olímpicos del IES Miguel Durán, pasamos al intermedio del evento de clausura. Mientras nuestros cuatro finalistas recargaban pilas y se iban preparando mentalmente para las pruebas finales, tocaba aprovechar el campo de fútbol y la pista de atletismo que tan amablemente nos había cedido el Ayuntamiento de Azuaga para organizar competiciones deportivas. Mil gracias a José Ángel Sánchez (Yanye), que nos prestó todo el equipo de sonido, y a David Blanco y Juanma Gómez, que altruistamente pasaron toda la mañana con nosotros haciendo las veces de técnicos de sonido. Vuestra labor fue clave en la final. Continuando con el evento, era el turno de las pruebas deportivas junto a nuestros invitados de honor: treinta alumnos y dos profesores del IES Doctor Fleming de Oviedo, que pasaban la semana en Azuaga como parte de un proyecto intercentro con nuestro instituto y que tendrían un papel protagonista en nuestra gran final. Los alumnos de ambos institutos, asturianos y extremeños, participarían en carreras de 100 metros y 800 metros, en categoría masculina y femenina, así como en un partido de balón prisionero con 12 jugadores en cada equipo. ¿Cuál de los dos institutos conseguiría colocar a un mayor número de alumnos en el podio y llevarse consigo más medallas olímpicas?

En la foto, los alumnos del IES Doctor Fleming de Oviedo, junto a sus dos profesores.
Serían las chicas las que darían el pistoletazo de salida con la prueba reina del atletismo: los 100 metros lisos. Realizaron tres carreras, dos primeras por el oro y una tercera para decidir quién se llevaría la plata y quién el bronce entre las mejores clasificadas en las dos primeras series. ¡Menudas velocistas tenemos!
El oro fue, sin ninguna discusión, para Laura Camacho, que ganó las dos primeras carreras con una autoridad deslumbrante; la plata para la ovetense Laura García, que venció en la carrera por el segundo puesto; y el bronce para Elena Magro, la más peque de las corredoras, de 1.º ESO. ¡Qué tías más grandes!

A continuación, le llegaba el turno a los chicos, que tenían muy claro que iban a dejárselo todo para colgarse una de las tres medallas de los 100 metros. Todo se decidiría en una única carrera. ¡Qué emoción!
El oro en los 100 metros fue a parar a Oviedo, con Lucas Meléndez como nuestro Usain Bolt particular. ¡Les prometemos que no es jamaicano, sino de Asturias! Segundo lugar y plata para Roberto Alfaro, que protagonizó una remontada espectacular; y tercera posición y bronce para Juan Ortiz, que no quería marcharse del estadio sin su medalla. ¡Cuánta deportividad y qué buen rollo demostraron tanto al final de la carrera como en el podio!

Finalizadas las carreras de 100 metros, pasábamos ahora al partido de balón prisionero, también conocido como brilé o cementerio, donde Azuaga y Oviedo, cada uno con 12 representantes de 1.º a 4.º ESO, iban a competir hasta el final. Aquel equipo que, una vez finalizado el tiempo reglamentario, tuviera más jugadores dentro del campo, sería el campeón. El público se lo pasó en grande, animando a nuestros chicos y chicas a no ser excesivamente piadosos con sus lanzamientos. ¡Veamos qué pasó!
Tras un partido de lo más igualado, fue el equipo de Azuaga el que se llevó el gato al agua y también el diploma que acredita a sus miembros como vencedores de la batalla campal del año. ¡Enhorabuena!

Por último, tras las pruebas de velocidad, llegaba el turno de la resistencia, con la durísima prueba de los 800 metros, famosa por llevar a los corredores hasta el límite. Dos vueltas a la pista de atletismo, bajo la atenta mirada de cientos de personas, en busca de la gloria. En esta ocasión, chicos y chicas correrían a la vez, pero con clasificaciones independientes. ¡Nos lo narra nuestro inigualable speaker, Ignacio Aldana!
En categoría femenina, la fondista experimentada Candela Manchón no tuvo rival y se alzó brillantemente con el oro; la plata fue a parar a manos de la azuagueña Laura Camacho, que sumaba así un segundo metal a su casillero; y el bronce a la ovetense Laura García, que también se marchó a tierras asturianas con un doblete espectacular. ¡Enhorabuena, campeonas! ¡Qué bien se os da eso de ganar y ganar y ganar y volver a ganar y ganar y ganar!

En categoría masculina, Abel Caballero hizo un despliegue espectacular y se hizo con el oro con muchísima autoridad. ¡Vaya ejemplo de resistencia y fuerza de voluntad! Javier Gordón, que se pegó a su espalda casi toda la carrera, se llevó una plata con tintes dorados; y Lucas Meléndez, un bronce más que merecido para acompañar a su oro en la prueba de los 100 metros. ¡Bravo, chicos!

Os dejamos aquí la entrega de diplomas y medallas de las competiciones deportivas.
Y con esto poníamos el broche final al intermedio del evento de clausura de los Juegos Olímpicos del IES Miguel Durán. Si queréis saber cómo transcurrieron las últimas cuatro pruebas de la gran final y cómo se repartieron los metales nuestros queridísimos Mario, Isabel, Luis y Manuel, ¡no te pierdas el último artículo de esta crónica sobre el evento de clausura! «Gran final de los Juegos Olímpicos. Parte 3». ¡Te esperamos!


